Recomendaciones a tener en cuenta antes de alquilar un inmueble
Escena uno. Invitas a unos cuantos amigos a una fiesta. No son muchos, tan solo los más cercanos. Sin embargo, el pequeño grupito de diez personas te desordena la casa como si fueran cincuenta. Me ha pasado, seguro que a ustedes también. Escena dos. Tienes un lindo departamento en una zona céntrica. Decides ponerlo en alquiler para tener algún ingreso extra. Consigues a los arrendatarios y cuando termina el contrato, te entregan el lugar seriamente dañado y con algunos impagos. Me ha pasado. Pero… ¿cual duele más? En el primer caso solo tuve que limpiar un poco, en el segundo, la verdad es que no dejo de pensar en que pude evitarlo.
En primer lugar, al momento de realizar un contrato de arrendamiento siempre es necesario pedir un aval. Es bien sabido que algunos inquilinos tienen problemas para conseguirlo. Los bancos son bastante restrictivos para otorgar avales y si no cumples los requisitos simplemente no hay trato.
Mis últimos inquilinos fueron una pareja joven con un solo hijo. Ellos me comentaron que tuvieron un problema con el aval. El banco no se los otorgó ya que ellos reciben su dinero de una forma en particular, algo así como un pago directo, y me rogaron que les alquile el lugar. Bueno, antes que arrendador soy humano y cometí el error de pasar el detalle por alto. El resultado fue el que mencione líneas arriba.
De los errores se aprende, reza una frase que justifica la estupidez humana. Luego de hacer las pesquisas del caso, me enteré que existen empresas que se ajustan a las necesidades de los que alquilamos nuestros inmuebles. Algunas ofrecen un servicio tan completo que incluso se encargan de desocuparte el sitio de morosos. Y, si nuestros bienamados inquilinos se convierten en vándalos y te destruyen el departamento por puro odio, la empresa también corre con los gastos. Con respecto al seguro de impagos, tengo entendido que pueden llegar a pagarte dos o tres mensualidades aunque los inquilinos no efectúen el pago. De esta forma uno percibe las rentas a tiempo y puede pasar sus días más tranquilo.
Ya que este servicio es nuevo, el costo es bastante asequible. El pago anual equivale a una fracción de la mensualidad que, por lo general no excede el setenta por ciento aproximadamente. Motivo por el cual se presenta como un buen respaldo para aquellos que recién comienzan en el negocio de alquiler de inmuebles.
¿Muy buena solución verdad? Pero no todo es tan simple. Las aseguradoras también son exigentes con uno. La cobertura esta determinada por el importe que percibes, es decir solo te aseguran si cobras, por ejemplo, mil euros mensuales como máximo. Además te solicitan información acerca del inquilino para que se pueda comprobar su solvencia y, dependiendo de esto, si es que vale la pena correr el riesgo o no. Entre otras cosas exigen que ellos tengan un trabajo estable ya que en el proceso de impagos luego de cubrir las mensualidades acordadas, el importe es asumido por los arrendatarios.
Hay que recordar que esta es una solución viable, pero no es la panacea. Obviamente las aseguradoras establecen más restricciones que la mencionada y entonces la situación se torna difícil. Al fin y al cabo, una de las recomendaciones más simples pero determinantes es saber escoger al inquilino. Básico es pedirles información sobre su situación financiera, por ejemplo verificar su historial de crédito. Otra recomendación es limitar el número de personas que habitarán el inmueble. De esta manera reducirán el deterioro y los problemas que estos producen.
Siempre es necesario tomar medidas de precaución en esto de los alquileres. Me parece que estos seguros son bastante útiles, sobretodo para los que son nuevos en este negocio. Aún me considero un novato. Aprendí la lección. Ojala me vaya mejor en la próxima.
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